El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común en hombres, por detrás del cáncer de piel. Aproximadamente uno de cada 6 hombres se le diagnosticará este tipo de cáncer en algún cualquier momento de su vida. Aunque existe un número importante de personas que desarrollan cáncer de próstata, la mayoría no morirá por esta enfermedad.

El cáncer de próstata se produce cuando existe una transformación celular anormal que causa un crecimiento descontrolado de las células.  Como ocurre con cualquier tipo de cáncer, el cáncer de próstata puede ser muy agresivo, o sea crece de forma muy rápida invadiendo otras partes del cuerpo (Cuando el cáncer se propaga en términos médicos esto se llama metástasis).  Es muy importante que  saber que este cáncer se puede curar antes de que invada otras partes del cuerpo, para ello es muy  importante realizar una detección temprana de la enfermedad.  Por ello actualmente se recomienda iniciar el chequeo anual con su Urólogo a partir de los 40 años de edad.

Cáncer de próstata avanzado

Cáncer de próstata avanzado

Si a usted le diagnosticaron cáncer de próstata es importante que su Urólogo vigile cuidadosamente el crecimiento del cáncer, si no realiza su chequeo constante, el cáncer puede crecer con rapidez y diseminarse a otros órganos del cuerpo.  Cuando este cáncer se ha diseminado fuera de la próstata hace que el tratamiento sea mas complicado y difícil.

¿Que factores de riesgo hay de cáncer de próstata?

El factor de riesgo más importante para desarrollar esta enfermedad es la edad, seguido por la genética (antecedentes familiares).

El cáncer de próstata es más frecuente en hombres mayores de 50 años, aunque la mayoría son mayores a 65 años (8 de cada 10).  Sin embargo puede desarrollarse esta enfermedad en pacientes más jóvenes, en quienes suele ser más agresivo este cáncer.

Los hombres de raza negra (afroamericanos) tienen un riesgo mucho más alto de cáncer de próstata por razones aun no conocidas.  Así mismo los pacientes con antecedentes familiares de cáncer de próstata tiene un riesgo mayor.  Solo del 5 al 10 % de los cánceres de próstata son heredados.  Si se tiene el antecedente de solo un familiar, ya sea el padre o hermano, aumentará a el doble el riesgo de padecer de esta enfermedad.

¿Que síntomas se asocian a cáncer de próstata?

Por lo regular esta enfermedad no se asocia con síntomas al principio de la enfermedad.  Cuando finalmente estos se presentan pueden ser estos:

  • Dificultad para empezar a orinar. Aumento en la frecuencia .
  • Un chorro urinario con menos fuerza y lento.
  • Goteo de orina después de orinar.
  • Orinar con mayor frecuencia o despertarse a orinar por las noches.
  • Sangre o pus al orinar.
  • Sangre en el semen.
  • Dolor al orinar o en la eyaculación.
  • Dolores en los huesos.
  • Pérdida de peso.
  • Problemas con la erección (Disfunción Eréctil)
  • Pérdida en el apetito

¿Es necesario realizarse pruebas de detección de cáncer de próstata?

Realizarse pruebas de detección del cáncer de próstata tiene ventajas y desventajas.  Hable con su Urólogo acerca de si es necesario realizarlas o no, el le evaluara entre el balance de los riesgos y beneficios de realizarse estas pruebas en base a cada caso en particular en base a los factores de riesgo como la edad, antecedentes en la familia y su estado actual de salud, de forma que personalizando cada caso en particular.

¿Que es el antígeno prostático específico y para que sirve?

El antígeno prostático específico  (APE o PSA) es una sustancia secretada por el tejido prostático hacia el torrente sanguíneo. Este ayuda en la detección del cáncer de próstata, sin embargo no es específico de cáncer, ya que existen otras enfermedades, como la hiperplasia prostática y prostatitis que pueden elevar los niveles en la sangre de esta sustancia.  Si se ha realizado un antígeno prostático consulte a su Urólogo para que le oriente o realice alguna otra prueba ante la elevación del mismo para ayudar en la detección de un cáncer de próstata.

¿Realizar la prueba del antígeno prostático específico puede sustituir el tacto rectal en la detección del cáncer de próstata?

No, el antígeno prostático no sustituye el examen rectal, ya que este puede detectar algunos cánceres de próstata por si solo, de la misma forma el tacto rectal también puede detectar por si solo otros cánceres, sin embargo el realizar el antígeno prostático así como también el tacto rectal la detección de cáncer de próstata es mayor que al realizar solo el tacto rectal o el antígeno prostático.  Recuerde que si usted y su Urólogo optaron por realizar las pruebas de detección de cáncer de próstata, es necesario realizar ambas ya que el objetivo es la detección del cáncer en un estado temprano en el cual es posible lograr una curación total, por lo que no hay que evitar estas pruebas al realizar solo una ya que esto puede significar el que se escape del diagnóstico temprano de un cáncer.

¿Que opciones de tratamiento hay?

Las opciones que existen para el tratamiento del cáncer de próstata dependerán de la edad del paciente, del su estado de salud actual y de si el tumor se encuentra localizado (es decir que no se ha escapado hacia otros órganos) o si ya lo hizo.

Cuando un tumor esta localizado en la próstata las opciones de tratamiento son cirugía la cual se llama prostatectomía radical y la otra opción es la radiación la cual consiste en usar un rayo de radiación que destruye las células cancerosas.  La conducta expectante puede ser otra opción de tratamiento  en la cual se dará tratamiento hasta que se observe crecimiento del tumor.  La conducta expectante puede ser una mejor opción para un paciente de mayor edad en el cual es más probable que muera por otra causa diferente al cáncer de próstata debido a otras enfermedades o a su edad avanzada.

Los tumores que se han extendido hacia afuera de la próstata no pueden curarse con cirugía ni con radiación, en estos casos se pueden manejar con tratamiento hormonal el cual hace más lento el crecimiento del cáncer.

Que es la prostatectomía radical?

La prostatectomía radical es una cirugía en donde se extrae la próstata y los ganglios linfáticos que se encuentran cerca.  Después de que se quita la próstata se introduce una sonda (un tubo delgado de hule en el pene el cual lleva hasta la vejiga) y se une la uretra con la vejiga, esta sonda permitirá drenar la orina mientras que esta reconstrucción sana y cicatriza.

Esta cirugía se realiza por lo general con anestesia general, algunas veces se puede utilizar anestesia en la columna vertebral, pero se prefiere la anestesia general.

Prostatectomía Radical

Prostatectomía Radical

¿Que riesgos y beneficios se pueden obtener con la prostatectomía radical?

Si el paciente es joven y tiene buena salud, los riesgos en el corto plazo de esta cirugía son bajos.  El tiempo de hospitalización es entre 3 a 5 días y la sonda se deja durante 2 a 3 semanas.  regularmente general los pacientes pueden volver a trabajar después de un mes.  El dolor con esta cirugía no suele ser tan intenso como  en otras.  La mayoría de pacientes recuperan el control de la vejiga luego de algunas semanas.

La principal ventaja de la prostatectomía radical es que ofrece el tratamiento más seguro, ya que si se extirpa toda la próstata durante la cirugía mientras que el cáncer este localizado dentro de esta, se puede conseguir la cura completa del cáncer de próstata.  Así mismo, la cirugía proporciona información precisa sobre el avance del cáncer, ya que también se extirpan los ganglios linfáticos que se encuentran cerca del tumor.

Los mayores riesgos de la cirugía son el sangrado, la incontinencia urinaria (périda de control de la vejiga) y la impotencia o disfunción eréctil (pérdida de la capacidad para lograr una erección y mantenerla el tiempo necesario para mantener contacto sexual).  La mayoría de los problemas de disfunción eréctil e incontinencia mejoran con el tiempo.

Afortunadamente, únicamente  un porcentaje muy bajo de hombres tendrán incontinencia severa después de la prostatectomía radical. Un 35% de los hombres pueden tener escape accidental de orina cuando levantan objetos pesados, tosen o se ríen.  La probabilidad de impotencia (disfunción eréctil) disminuye si el Urólogo puede evitar preservar los nervios encargados de esta función. Hay que considerar que eso podría no ser posible si el tumor es grande, recordando que el primer objetivo de la cirugía es quitar todo el tumor.  La edad y el grado de función sexual que el paciente tiene antes de la cirugía también son factores que pueden influir.  Si el paciente tiene menos de 50 años al realizar esta cirugía este tendrá más probabilidades de recuperar la función sexual.  Por el contrario con una edad mayor a 70 años, habrán más probabilidades de perder la función sexual.

Recuerde: Aunque se los nervios no se pudieran preservar, la sensibilidad del pene y los orgasmos seguirán siendo normales, solo se perderá la capacidad de endurecer el pene para tener relaciones sexuales. Sin embargo, existen medicamentos y algunos dispositivos que pueden ayudar a endurecer el pene.

Además existe el riesgo de pérdida importante de sangre durante la cirugía.  Antes de la cirugía, es recomendable que acuda al banco de sangre para que se guarden 2 unidades de su propia sangre por si fuese necesario realizar una transfusión sanguínea.

¿En que consiste la terapia con radiación? ¿Cuáles son sus riesgos y sus beneficios?

Hay 2 formas de dar radio terapia.  Una forma es con radiación de haz externo, donde la el tratamiento con radiación se administra con una máquina parecida a una máquina para tomar radiografías.  La otra forma es la terapia con radicación interna en donde se inyectan en la próstata unos dispositivos en forma de pequeñas bolitas, las cuales son radiactivas (que se llaman “semillas”) a esta forma de radioterapia se le conoce como braquiterapia.  Ambos tipos tienen resultados similares en la cura del cáncer de próstata.

Por lo general, la radioterapia con haz externo dura alrededor de 6 a 8 semanas con sesiones diarias de 10 minutos 5 veces por semana. Algunas personas consideran que esto requiere mucho tiempo.  La radioterapia con haz externo no necesita de ningún tipo de anestesia y los efectos secundarios suelen ser más leves que los efectos secundarios que puede tener la braquiterapia.

Radioterapia de Cáncer de próstata

Radioterapia en Cáncer de próstata

La braquiterapia se hace con una sola visita al hospital, sin embargo esta forma de radioterapia necesitará anestesia durante algunos minutos, pero el paciente suele egresarse el mismo día del tratamiento.  Con la braquiterapia pueden  dosis mayores de radiación justo en el cáncer.  Es probable que se sientan más molestias después de este tratamiento.

Los estudios más antiguos indican que cerca de la mitad de los pacientes cursaran con impotencia cerca de los 5 años de haber recibido la radioterapia, sin embargo con tecnología más nueva para proporcionar radioterapia se pueden obtener tener diferentes resultados. Muchos pacientes se sienten muy cansados al finalizar el período de tratamiento.  Cerca del 15% al 30% de los hombres que reciben radioterapia tienen efectos secundarios como sangrado al orinar, ardor al orinar, aumento de la frecuencia de orinar, sangrado rectal, molestias rectales o diarrea durante el tratamiento o después de este.  La disfunción eréctil suele ser un efecto secundario común y, la mayoría empeora con el tiempo.  Las complicaciones más graves son más rara.  Sin embargo, el tratamiento con radioterapia se acompaña de un grado de incertidumbre, puesto la próstata y los ganglios linfáticos no son extirpados como en la prostatectomía radical y su Urólogo no podrá determinar el tamaño exacto del tumor ni el avance del cáncer.  Además el cáncer podría reaparecer varios años después del tratamiento con radiación.

Después de 10 años del tratamiento, las tasas de curación son similares para la terapia de radiación y la prostatectomía radical. Los hombres que reciben terapia de radiación no tendrán los riesgos de la cirugía y el sangrado durante esta. No tendrán que permanecer hospitalizados y la recuperación suele ser más rápida.  Regularmente las actividades cotidianas pueden continuar durante el tratamiento con radioterapia.  La incontinencia es muy rara después de la radioterapia.  Sin embargo, la cirugía, puede darle más probabilidades de curarse a largo plazo.

Regularmente, el cáncer de próstata es pequeño y su crecimiento es lento. Debido a que los pacientes con un tumor con crecimiento lento tienen la misma expectativa de vida que los hombres que incluso no padecen de cáncer de próstata, por ello es probable que no sea necesario tratar los tumores de próstata muy pequeños en los cuales su crecimiento es muy lento.  Además, para algunos pacientes, los beneficios del tratamiento son superados por los efectos secundarios del mismo.  Durante el período de conducta expectante u observación, el paciente no recibirá ninguna forma de tratamiento, este deberá estar en constante vigilancia y seguimiento por su Urólogo.  Si no hay evidencia de que el cáncer esté creciendo, el paciente seguirá en vigilancia, de lo contrario se podrá iniciar alguna forma de tratamiento si el cáncer empezara a crecer.

Es difícil determinar si un tumor pequeño crecerá rápida o lentamente.  Su Urólogo obtendrá datos sobre la forma en que está creciendo el tumor verificando al realizar mediciones constantes del nivel del antígeno prostático específico (PSA) con un análisis de sangre, realizando un tacto examen rectal y realizando nuevas biopsias de la próstata. La elección de la conducta expectante dependerá de que el tumor cumpla con los criterios de biopsia internacionales para considerar un tumor como pequeño y de esta forma poder ofrecer esta opción al paciente y de la elección del paciente.

¿Cuál es el objetivo de la terapia hormonal? ¿Tiene efectos secundarios?

El tratamiento hormonal tiene como objetivo reducir el nivel de hormonas masculinas (andrógenos) que son secretados en mayor por los testículos. Los andrógenos, como la testosterona, favorecen a que cáncer de próstata crezca por lo que si se disminuye su producción se disminuye el crecimiento del tumor. Para la disminución de esta estimulación hormonal que producen los andrógenos en el tumor de próstata se administran inyecciones o medicamentos tomados por vía oral durante un período de varios meses, otra forma es extirpar los testículos mediante cirugía. Una vez que son bloqueados los andrógenos se reduce el tamaño del tumor y se hacen más lentas las nuevas neoplasias. Los tratamientos hormonales se usan a regularmente en combinación con otros tipos de tratamientos para el cáncer de próstata.

La terapia hormonal puede tener efectos secundarios siendo los más graves incluyen pérdida del deseo sexual, disfunción eréctil, debilitamiento de los huesos, fatiga y osteoporosis.

El tratamiento hormonal también se utiliza para el tratamiento de cáncer de próstata que se a diseminado hacia afuera de la próstata. Sin embargo el cáncer de próstata que se ha diseminado por lo general responde a 1 ó 2 años al tratamiento hormonal, no curará la enfermedad, y la mayoría de los estos tumores finalmente comienzarán a crecer nuevamente. Una que vez esto sucede, el objetivo del tratamiento será los síntomas. Ningún tratamiento actual cura el cáncer de próstata una vez que ha deja de funcionar la terapia hormonal. Sin embargo, se ha demostrado que la quimioterapia ayuda a los pacientes con cáncer de próstata avanzado a vivir más tiempo.

¿Que seguirá después del tratamiento del cáncer de próstata?

Su Urólogo determinará la frecuencia con la que deberá realizarse el control del antígeno prostático específico o algún otro examen.